Fundación Scout Griébal

un centro scout educativo y sostenible

El Proyecto Scout Griébal: Una Historia de Transformación y Compromiso

Hace más de tres décadas, Griébal era un eco del pasado, un pueblo abandonado. Sus habitantes se vieron obligados a marcharse tras la expropiación de sus tierras, anegadas por las aguas del Pantano de Mediano, que transformó el paisaje del Pirineo aragonés. Durante años, el silencio fue el único habitante de sus calles, un mudo testigo de una comunidad que se vio forzada a dispersarse.

En un gesto de visión y compromiso, la historia de Griébal comenzó a reescribirse en 1990. La Confederación Hidrográfica del Ebro cedió a la Asociación SCOUTS DE ARAGÓN el uso del núcleo urbano y sus vastos alrededores, unas 700 hectáreas en la provincia de Huesca. Este fue el punto de partida de un ambicioso proyecto de rehabilitación que iba mucho más allá de la simple restauración de edificios. Para los Scouts, Griébal se convirtió en un símbolo de servicio y un reto de construcción social, con la meta de convertir el antiguo poblado en un centro de servicios para la juventud, un faro de educación en valores y respeto por el entorno natural.

A partir de esa fecha, SCOUTS DE ARAGÓN asume su rehabilitación como un reto de servicio y compromiso con nuestra sociedad, como un gran proyecto con el que construir un centro de servicios para la juventud.

En Septiembre de 2014, la Asociación ASDE-Scouts de Aragón, decide por unanimidad constituir la Fundación Scout Griébal para gestionar y dirigir las actividades realizadas en el pueblo de Griébal, para lo que aporta la totalidad de la dotación fundacional, y adquiere la condición de Fundador.

Hoy en día, el proyecto Griébal florece en el corazón del antiguo poblado, cerca de la emblemática villa de Aínsa, en el Prepirineo aragonés. Las actividades se centran en la atención y el desarrollo integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que participan en sus campamentos. A través de campamentos de verano, talleres y diversas actividades, el Centro Scout fomenta valores como la cooperación, la responsabilidad y el cuidado del medio ambiente. Este vibrante ecosistema se mantiene vivo gracias a la dedicación de voluntarios del Centro Scout, quienes dedican su tiempo y energía a guiar y educar a las nuevas generaciones.

La Fundación Scout Griébal opera bajo un firme compromiso con la transparencia, un pilar fundamental en su funcionamiento. Este principio se refleja en cada una de sus acciones, desde la gestión de recursos hasta la comunicación con la sociedad, garantizando que su labor de servicio y su impacto social sean siempre claros y accesibles. Griébal ya no es un pueblo abandonado, sino un centro de esperanza y un motor de cambio, una historia viva de cómo la voluntad y el trabajo en equipo pueden transformar un pasado olvidado en un futuro lleno de oportunidades.

Más allá de su impacto en la juventud, el proyecto Griébal contribuye activamente al desarrollo de la comarca. Al funcionar como un centro de actividades durante todo el año, la Fundación fomenta la economía local a través de la contratación de servicios y la colaboración con empresas de la zona. Griébal se ha transformado así en un motor de cohesión social, un punto de encuentro que revive la historia de un pueblo olvidado y lo proyecta hacia un futuro de oportunidades. Es un claro ejemplo de cómo la educación no formal y el compromiso cívico pueden generar un impacto positivo y duradero tanto en las personas como en su entorno. El antiguo pueblo abandonado de Griébal ha encontrado su nueva vida, no solo en la restauración de sus edificios, sino en los valores y la ilusión que cada joven y cada voluntario aportan a sus calles y sus montañas.

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