Método Scout

Nuestro fin es contribuir al desarrollo integral de la infancia y de la juventud

Educar para el hombre y para todos los hombres

Nuestro fin es contribuir al desarrollo integral de la infancia y de la juventud, ayudándoles a realizar plenamente sus posibilidades físicas, intelectuales, sociales y espirituales, como persona, como ciudadanos responsables y como miembros de las comunidades locales, nacionales e internacionales. Para ello nos apoyamos en el método scout. Este sistema educativo, único en su naturaleza, es un camino hacia la formación de individuos autónomos, comprometidos y con un profundo sentido de pertenencia a una comunidad global.

Para el fundador del escultismo, Baden Powell, educar es contribuir al desarrollo de una persona en todas sus dimensiones, para que llegue a ser

«un ciudadano feliz, activo y útil»
(Baden Powell)

Una persona capaz de responder de manera satisfactoria a sus aspiraciones de autonomía, de afirmación de sí mismo, de relaciones sociales gratificantes. El objetivo final es empoderar a los jóvenes para que no solo se adapten al mundo, sino que sean proactivos en mejorarlo, siendo los protagonistas de su propio crecimiento y del cambio social.

Estimulamos en jóvenes su aprecio por el mundo natural y su compromiso con la integridad del medio educativo. Privilegiamos la vida en la naturaleza como experiencia educativa y estilo personal. Esto constituye una idea del sentido de la educación scout; avanzar hacia nuevas situaciones de mejora de la realidad, individual y colectivamente.

método scout

Para lograr nuestros propósitos anteriores recurrimos al Método Scout, un sistema de auto educación progresiva cuyas pilares básicos son:

Educación en valores

Educación en valores que formen parte de los pilares donde el joven se apoyará para afrontar su día a día: servicio, paz, solidaridad, familia, compañerismo, sacrificio, autocrítica. Se promueve el respeto a la diversidad y la comprensión mutua como base para una convivencia pacífica y enriquecedora.

Educación por la acción

Es decir, educación activa, el joven aprende haciéndolo él mismo. Es actor y no espectador de su propia progresión. Este principio se materializa en cada taller, juego, proyecto y aventura. Desde planificar una ruta de senderismo hasta cocinar en una acampada, los scouts desarrollan habilidades prácticas, resuelven problemas y toman decisiones, construyendo su conocimiento de forma experiencial y duradera. El «aprender haciendo» es la clave para la autonomía y la confianza en uno mismo.

Vida en pequeños grupos

.Este sistema fomenta la responsabilidad, la autoconfianza, el esfuerzo, el compañerismo y la solidaridad. Es un verdadero espacio de participación, de toma de decisiones que integran la democracia, la convivencia y la eficiencia. En estos grupos, los lazos de amistad se fortalecen y se crea un espacio seguro

En contacto permanente con la naturaleza

Considerando la vida al aire libre un medio privilegiado para la educación y las actividades scout. Aprender a amar, respetar y proteger la naturaleza es uno de los pilares donde se asientan muchos de los valores que deseamos formar en los jóvenes. El contacto en las actividades, el disfrute de sus maravillas, el dominio y aprendizaje de técnicas útiles de campismo es un vehículo inmejorable en la búsqueda de ese hombre del mañana.

Una simbología, una promesa

Símbolo que sirve y guía al joven animándole a superar sus carencias, a mejorar, a dar más de sí, a intentar ser mejor persona.

    Método Scout

    Esperamos que esta información te haya ayudado a entender qué es el Método Scout y el impacto que tiene en la vida de los jóvenes. No es solo un conjunto de reglas, sino una filosofía de vida que los prepara para ser ciudadanos activos y comprometidos. Si te sientes identificado con nuestros valores, te invitamos a que descubras más sobre los grupos scouts en Aragón y cómo puedes hacerte scout para formar parte de esta gran familia. ¡Te esperamos!